sustituir un pavimento de atletismo

Las superficies para la realización de diversos deportes sufren por el propio desgaste de la práctica deportiva de alta intensidad y por otros factores externos, como pueden ser las condiciones meteorológicas. 

Ten en cuenta que algunos pavimentos, cuando no se encuentran a cubierto, están mucho más expuestos a los cambios de temperatura, el frío, el calor, las precipitaciones o la humedad. Si no son de la máxima calidad, se resentirán antes de tiempo, haciendo que no se pueda hacer deporte con normalidad y que exista más riesgo de lesiones para el deportista. 

Desde Factoría de Suelos, como expertos en pavimentos deportivos para atletismo, queremos darte siempre detalles interesantes. ¿Cuándo hay que sustituir un pavimento de atletismo? ¡Aquí tienes!

¡Te contamos cuándo hay que sustituir un pavimento de atletismo! 

  1. Pérdida de elasticidad, amortiguación y adherencia: Si dicha superficie ha perdido sensaciones en estos tres aspectos, ha llegado el momento de sustituir un pavimento de atletismo.

    Si ya no es elástico y, además, no amortigua, por lo que no absorbe los impactos de las zancadas como debería, es muy duro al correr sobre el mismo y hará que aumenten las molestias y las lesiones en el deportista.

    Con respecto a la adherencia, una pista de atletismo no se puede desgastar tanto hasta el punto de que cause resbalones, torceduras o caídas. Ten en cuenta que el atletismo es un deporte muy explosivo, con lo que el corredor debe encontrar las mejores condiciones.

  2. Roturas y desniveles: También hay que sustituir un pavimento de atletismo cuando en el mismo hay grietas o fracturas importantes, las cuales generan incomodidad y seguridad. Además, las mismas facilitan la filtración de agua y diversos residuos.

    Por otro lado, habrá que cambiarlo de igual forma si el mismo no se encuentra en un estado uniforme y sí irregular. No puede haber en esta superficie baches, bultos o cualquier tipo de desperfecto que implique que existan varias alturas. Sería síntoma de peligro.

  3. Mal drenaje: Si es así, es imposible que se mantenga en buen estado y que garantice carreras limpias y deportistas a gusto y motivados. Cuando el pavimento no drena con normalidad, se refleja en la acumulación del agua en charcos sobre el mismo.

    Eso es señal de que no es capaz de evacuar el agua. Si el sistema de drenaje no responde, quizás exista algo que no va bien en la base o en la compactación.

  4. Decoloración: La pérdida de color no solo implica algo a nivel estético, sino que también indica que los rayos ultravioletas están dañando la superficie. Es un aviso de que la pista está llegando a su fin.

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